CANTICAR es un recurso que materializa gráficamente los topónimos de las letras profanas gallego-portuguesas no sólo para completar el conocimiento sobre la propia toponimia medieval, sino también para que sus usuarios comprendan las dimensiones sociopolíticas en las que se elaboraron los textos, ya que, entre otros beneficios, ofrece la reconstrucción de las fronteras de los reinos peninsulares durante todo el movimiento trovador (ca. 1170-1350).